VINO + MUSICA= SUMEMOS PLACERES
¨ De acuerdo con psicólogos de la universidad Heriott-Watt música de Jimmi Hendrix o los Rolling Stones pudieran incrementar la percepción de un vino como el Cabernet Sauvignon¨
Ya hace algunos ayeres me encontré dicho reportaje navegando por la red; y tal como quizá ahora te parezca curiosa dicha nota, a mi me pareció más que nada la consecuencia lógica de una experiencia sensorial tan grata como lo es probar una buen vino en compañía (o solos, que remedio). El placer gustativo incrementa mientras la música va envolviendo nuestros oídos en complicidad con el arte que nos brinda la tierra hasta formar un unísono de placer sin igual. Si bien es cierto que los gustos en el vino son diversos; también los son los estilos que permean el escaparate sonoro de nuestros días. A algunos les parecería una emoción indescriptible escuchar a Valentín Elizalde mientras se toman una botella de Cero de Balché y a otros tantos (un servidor incluido) nos parecerá aberrante y optaríamos por algo como Mezzanine de Massive Attack o Revolver de Los Beatles; Así que esta experiencia se valida de manera subjetiva.
Al pasar de los años mi gusto por el placer de la música no ha decrecido, al contrario, no pierdo la oportunidad de dejarme sorprender por nuevos sonidos, nuevas armonías, nuevas formas de acercarnos al arte sonoro…tal y como me sucede con los nuevos vinos que de manera intencional; o bien por azar, llegan a mí.
Hace algún tiempo, un amigo me pregunto: ¨ ¿Si te dieran a escoger solo un placer terrenal cual escogerías?¨; Para ser honestos el efecto del alcohol ya había hecho estragos en el cerebro y conteste sin pensar una serie de cosas, que los demás presentes secundaban con respuestas como: el placer de sentir, de amar, sexual, gustativo, etc.,etc., Ya sobrio ,a los días ,me forme una teoría: Los placeres se hicieron para sumarse, no para restarse.
¨ De acuerdo con psicólogos de la universidad Heriott-Watt música de Jimmi Hendrix o los Rolling Stones pudieran incrementar la percepción de un vino como el Cabernet Sauvignon¨
Ya hace algunos ayeres me encontré dicho reportaje navegando por la red; y tal como quizá ahora te parezca curiosa dicha nota, a mi me pareció más que nada la consecuencia lógica de una experiencia sensorial tan grata como lo es probar una buen vino en compañía (o solos, que remedio). El placer gustativo incrementa mientras la música va envolviendo nuestros oídos en complicidad con el arte que nos brinda la tierra hasta formar un unísono de placer sin igual. Si bien es cierto que los gustos en el vino son diversos; también los son los estilos que permean el escaparate sonoro de nuestros días. A algunos les parecería una emoción indescriptible escuchar a Valentín Elizalde mientras se toman una botella de Cero de Balché y a otros tantos (un servidor incluido) nos parecerá aberrante y optaríamos por algo como Mezzanine de Massive Attack o Revolver de Los Beatles; Así que esta experiencia se valida de manera subjetiva.
Al pasar de los años mi gusto por el placer de la música no ha decrecido, al contrario, no pierdo la oportunidad de dejarme sorprender por nuevos sonidos, nuevas armonías, nuevas formas de acercarnos al arte sonoro…tal y como me sucede con los nuevos vinos que de manera intencional; o bien por azar, llegan a mí.
Hace algún tiempo, un amigo me pregunto: ¨ ¿Si te dieran a escoger solo un placer terrenal cual escogerías?¨; Para ser honestos el efecto del alcohol ya había hecho estragos en el cerebro y conteste sin pensar una serie de cosas, que los demás presentes secundaban con respuestas como: el placer de sentir, de amar, sexual, gustativo, etc.,etc., Ya sobrio ,a los días ,me forme una teoría: Los placeres se hicieron para sumarse, no para restarse.